Eficiencia energética y cambio climático

Las fuentes de generación y uso de la energía se encuentran siempre asociadas a un potencial impacto sobre el medio ambiente.


El calentamiento global y el cambio climático

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) han aumentado considerablemente durante las últimas décadas debido a la acción del ser humano, lo que va acompañado de un aumento de la temperatura global. El panel intergubernamental para el cambio climático, IPCC, declaró que de continuar las actuales emisiones de GEI durante este siglo, el incremento de la temperatura global podría llegar a los 6,4 °C., lo que produciría drásticos cambios en el medio ambiente.
La comunidad científica acepta que el aumento de GEI ha propiciado un incremento del efecto invernadero y, en consecuencia, un aumento global de la temperatura del planeta. Es importante destacar que el sostenido aumento del consumo de energía ha generado una mayor demanda de electricidad, y como sus principales fuentes de generación provienen de combustibles fósiles, existe una relación directa entre el incremento del consumo y aumento en las emisiones de GEI.

¿Cómo la eficiencia energética contribuye a mitigar el cambio climático?

A pesar de no ser las únicas, la producción y el uso de la energía son una de las principales causas del cambio climático, pues estas acciones son responsables de dos terceras partes de las emisiones de gases de invernadero a escala mundial. La importancia de la eficiencia energética es que se consiguen la misma cantidad de resultados utilizando (evidentemente), menos energía. De esta forma, se convierte menos energía en más satisfactores. La eficiencia energética no sólo ralentiza el cambio climático, sino que permite que muchas empresas y Estados ahorren en gastos, incrementa la producción de empleos y limita la emisión de gases contaminantes. Dado que la eficiencia energética es la optimización de la relación entre la cantidad de energía consumida y los productos y servicios finales obtenidos, cuando se pone en ejecución dicho en un país, también se reduce la emisión de gases de efecto invernadero, lo que contribuye directamente a mitigar el cambio climático. En términos generales, los beneficios de la energética son los siguientes:

  • Económicos: Al usar mejor la energía, podemos reducir los costos asociados al consumo energético.
  • Ambientales: Al reducir la demanda de energía, se alivia la presión sobre los recursos naturales, lo que genera un menor impacto sobre los ríos y los suelos. A nivel global, se reducen las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.
  • Sociales: Al ser más eficientes y gastar menos dinero en el consumo de energía, aumenta la calidad de vida de las personas.

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